Esas victorias que saben a poco (I): EQUO/Primavera Europea

Es sabido que soy afiliado cotizante a EQUO, fui coordinador temático en mi región y candidato – ya sabéis: un relleno más o menos cualificado – en las listas europeas, pero a día de hoy un militante de base sin responsabilidad de partido. Esta situación me permite realizar análisis más objetivos: no represento a nada ni a nadie, ni tengo por qué poner cara sonriente para animar a las bases.
 
Quienes me conocéis podéis pensar que me estoy preparando para lanzar andanadas, o que voy a abandonar el barco de EQUO. Ni lo uno ni lo otro, tan sólo advierto que este es un post totalmente irresponsable, políticamente hablando.
 
Vamos al grano: EQUO ha conseguido el 53,8% de un eurodiputado, que era el objetivo que se había marcado la dirección del partido. Escaso objetivo era éste, ilusionante en una parecida proporción, o sea algo más de la mitad de una ilusión. Por esta razón renuncié a seguir en las listas, porque yo soy digital y necesito ilusiones enteras.

Luego llegó Podemos, arrastró buena parte de los dos millones y medio de votos perdidos por el PSOE, y demostró que sin presupuesto ni compromisos, pero con ambición, confianza y un gran trabajo de comunicación, es posible dar una sorpresa. Y muchas personas en EQUO nos volvimos a sentir avergonzadas por nuestros miedos y complejos.
 
La pregunta es si esta es una sensación justificada o sólo una percepción a la que nos lleva la envidia del éxito ajeno. A ello voy, como siempre por partes, que a mí siempre se me dio mejor el análisis que la síntesis.
La estrategia: Utilizaré el mismo adjetivo que le leí a otro compañero: timorata. Si descontamos los resultados de Aragón, presumiblemente deudores del CHA, y los de la Comunidad Valenciana, supuestamente debidos a Compromís, obtuvimos 140.771 votos a los que corresponde el 1,05% del voto válido. Por debajo de PACMA o VOX, por ejemplo.
 
¿Qué otras estrategias podríamos haber adoptado? Pues por ejemplo la de ser fieles a nuestros valores como hizo PACMA, y apostar por ello con mucho trabajo de calle. No ha obtenido Eurodiputado en esta ocasión pero ha conseguido nada menos que multiplicar por 4,2 sus resultados electorales del 2009 sin ceder ni un ápice el control de su mensaje. Me hubiese sentido orgulloso, aun habiendo perdido. No lo vio así la mayoría del partido que votó en contra de esta idea. O quizás sabían algo que yo ignoraba entonces, quien sabe, pero la cosa es que multiplicando por 4,20 los resultados de Los Verdes y M+J en 2009 salen 478.000 votos. Casi nada.
 
También era posible optar por enfatizar el mensaje de radicalidad democrática como ha hecho Podemos. Porque antes de que este partido fuese siquiera una idea en la cabeza de su líder, fundador y portavoz Pablo Iglesias, EQUO ya practicaba la radicalidad democrática rechazando préstamos y eligiendo a todos sus cargos por primarias. IU apostó por este mensaje de alternativa de izquierdas, y aún con la gran cantidad de electores que prefirieron la versión actualizada de Pablo Iglesias a la caduca de Cayo Lara, han multiplicado sus resultados de 2009 por 2,66. De haber seguido esta estrategia EQUO podría haber cosechado unos 300.000 votos. Los mismos que ahora pero sin deudas a terceros.
 

El mensaje: Era objetivamente bueno, y muy completo, pero no supimos transmitirlo.

 
Un sector de nuestra agrupación cree que sería mejor ceñirnos a los orígenes de EQUO, incluso cambiar el nombre para ser algo así como EQUO-Los Verdes. Pero entonces, ¿cómo nos diferenciamos del ecologismo tradicional? ¿Tanto esfuerzo para volver a la casilla de salida? Y eso sin contar con la confusión que introduce la coletilla de “Los Verdes” que utiliza IU, porque aunque luego no se les vea más de un voto ecologista ha recogido.

Otro sector cree que deberíamos hacer más énfasis en nuestro lado social, pero de nuevo ¿cómo diferenciarnos de Podemos, Partido X y tantos otros? Somos ecologistas, no renunciemos a ello porque entonces no seremos nada.
 
Creo que hay que ser ambiciosos y explicar que la ecología política es hacer de la ecología el nexo transversal sobre el que construimos políticas sociales y medioambientales. Vamos mucho más allá del movimiento ecologista tradicional, y nos diferenciamos claramente de la izquierda de siempre, aún con rótulos mediáticos brillantes. Es más complejo, pero es nuestro, y es lo que hace que EQUO sea único. Somos la evolución de los Verdes, y mucho más que simples políticas sociales cortoplacistas para ganar unas elecciones. Como decía el compañero Guillermo, ¡vota alto, vota valiente!
 
Los mensajeros: Tengo más bien poco que decir de Jordi Sebastiá, no le conozco personalmente, y no me gustó que acabase de cabeza de lista por negociaciones, por muy aprobadas en votación que éstas fueran a posteriori y en el último suspiro. Probablemente sea un gran tipo cuando las bases de Compromís le eligieron en primarias, pero tampoco me he sentido representado cuando he visto algún debate en el que ha participado. Lo lamento, y no es una mera expresión de disculpa cortés.
 
Muy diferente ha sido mi visión del candidato de EQUO, Florent Marcellesi, que ha ido de menos a más hasta mostrar todo aquello que se esperaba de él, y mucho más: dedicación, ambición, comunicación, accesibilidad, … Chapeau por Florent, pero desgraciadamente no fue el gran Flo quien apareció en La Sexta Noche, ni en El Objetivo con Ana Pastor, que posiblemente otro gallo nos habría cantado.
 
El caso es que el PSOE ha perdido 2.545.460 votos de – supuestamente – izquierdas (dioses, ¡da vértigo decirlo!), 974.319 han ido a reforzar la Izquierda Plural y 1.245.948 a Podemos, lo que significa que al menos otros 325.193 votos procedentes del PSOE estuvieron buscando destinatario, pero no recalaron en EQUO. Mucho habrá que revisar en el partido para que no vuelva a ocurrir en las elecciones autonómicas y generales, porque me temo que el mensaje ecológico podría quedarse sin voz que lo comunicara.
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De lo ocurrido en mi región de Castilla-la Mancha me ocuparé en otro momento, al igual que de todo aquello que creo que es posible hacer para situar esos temas que ya no admiten demora – cambio climático, fracking, energía, y sobre todo el Green New Deal – en el debate político.
 
Por ahora, dejémoslo aquí.
 
NB: No obstante todo lo referido a las decisiones anteriores, mi aplauso a Flo, Reyes, Guillermo, Inés, Joan, Carolina, Toni, Sergio, y muchos, muchas más. Sois quienes os habéis dejado el aliento para llevar a Florent al Euro Parlamento, y obtener un gran programa electoral de quienes metíamos más o menos razonadamente las zarpas en el borrador. Gracias, porque sois la gente que hace que EQUO sea grande. ¡Gracias!
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5 comentarios en “Esas victorias que saben a poco (I): EQUO/Primavera Europea

  1. Tienes toda la razón, ya lo anticipo en la segunda entrega que acabo de publicar, y esa será la base de la tercera y última: que si pueden haber flojeado la estrategia y la organización, han sido las personas y su compromiso las que han triunfado, y que tanto esfuerzo merecía más. Tomemos nota para los próximos meses, que sin duda serán intensos.Saludos y gracias.

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  2. HolaCon todo cariño, han sido muchos mas, muchísimos mas, los que han llevado a Flo al parlamento. Sobre todo mucha gente anónima que se ha dejado la piel en la calle haciendo campaña. Un abrazo

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  3. Hay mucha gente que es encantadora y con la que me encanta ir de cañas, pero cuando toca representar a EQUO en un debate hace falta oratoria, comunicación, ingenio, pasión y una cierta dosis de mala leche. Jordi – y también Inés – pertenecen al primer grupo, de ahí que lamente que la única vez que participamos en un debate en una cadena de TV nacional me representase una persona que – en mi opinión – no era la más adecuada.O sea, que tienes una mente muy retorcida (o quizás no).Saludos!

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  4. Bravo: “EQUO ha conseguido el 53,8% de un eurodiputado, que era el objetivo que se había marcado la dirección del partido. Escaso objetivo era éste (…) algo más de la mitad de una ilusión”. “Tampoco me he sentido representado cuando he visto algún debate en el que ha participado. Lo lamento, y no es una mera expresión de disculpa cortés”. Je, je, je. Aquí yo veo doble sentido y mala leche (de la que me gusta). Pero igual es cosa mía que tengo una mente retorcida.Oye, ¿y de Inés Sabanés no dices nada? Creo que tampoco es la más idónea.Me ha gustado. ¡Nos leemos!

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