Concluyendo: ni revolución ni tradición, ¡evolución!

Cuando existía el servicio militar obligatorio, ese año y pico (o dos si caías en la marina) se convertía en el segundo entorno de socialización para muchos jóvenes procedentes del entorno rural profundo. A sus 21 años aprendían a leer y escribir, por someramente que fuese, a conducir, y sobre todo a relacionarse mediante lo que Granovetter denominaba los vínculos débiles[1] de la socialización: relaciones casuales entre simples conocidos.

Estamos viviendo un momento de inflexión de la Historia en la que lo viejo ha dejado de ser eficaz, lo nuevo aún no está determinado, y quienes han venido heredando el poder se resisten a cederlo a las siguientes generaciones. Pero ya no hay un servicio militar que permita la socialización de quien quisiera abrise a ello, ni relaciones casuales allá donde tengamos cobertura en el móvil. Nos permitimos así acurrucarnos en nuestro confortable rinconcito tradicional y no permitimos la entrada a ideas que pudieran causarnos la menor disonancia.

En esta situación me temo que vamos a vivir tiempos interesantes, pero también tendremos la oportunidad de crear una nueva forma de civilización. Eso ocurrirá única y exclusivamente si queremos esforzarnos en comprender cómo se construye la identidad del individuo – de los otros individuos – y conseguimos cambiarla. Reducirlo todo a un insulto es la forma más segura de perpetuar la tradición separadora de las categorías sociales.

De todo eso ha ido esta serie, y de eso van mis conclusiones. 

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8 de 10 – Construyendo electores: la Sociedad Red

Entretanto se han desarrollado y extendido las comunicaciones basadas en las conocidas  Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), que según muchos gurús están cambiando el mundo. Sería más exacto afirmar que están cambiando algunos aspectos de nuestras actitudes mientras sirven de contrapoder del contrapoder de los grandes medios. Sin embargo estas tecnologías no son universales. No llegan a una parte significativa de la sociedad que simplemente no sabe de su existencia, y tampoco son la panacea porque están deshaciendo como azucarillos piedras angulares de nuestra sociedad y sustituyéndolas por baratijas.

No obstante, desde el nivel político el 15M no sólo instauró una nueva forma de ver la política, sino que también revolucionó la gestión de la comunicación por medio de Internet, creando un canal de acción participativa que no existía. Ahí residen los pros de la tecnología.

Pero también ha actuado sobre los individuos en una forma que ha debilitado nuestra capacidad para comprender un entorno que se ha tornado incierto, degenerando conceptos como la socialización, la amistad, la relación con los extraños, sin hablar de ecología planetaria –  minerales de sangre y reciclaje sin ir más lejos. Son los contras.

La derivada de todos estos vectores de cambio es la aplicación sobre nuestra cultura de innovaciones tan repentinas que las adoptamos como vienen sin que hayamos tenido tiempo de reflexionar sobre los anteriores: lo que Castells (1998) denomina “la perplejidad informada”. El resultado es una avalancha de cambios acelerados que extrema la desigualdad, no sólo socioeconómica, sino sobre todo cultural. Es la marginación digital, la brecha del conocimiento que multiplica el abanico de desigualdades y causas de exclusión. Y sin embargo, pone en nuestras manos un potencial revolucionario que apenas si hemos empezado a explotar. Un nuevo mundo repleto de paradojas y contradicciones.

Antes de entrar en materia os dejo con un trailer de la película Her. Lo sorprendente de esta historia no es la historia en sí misma – chico-conoce-sistema-operativo, chico-se-enamora-de-sistema-operativo,… ¿a quién no le ha pasado?sino el mismo hecho de que la historia llegue a resultar creíble.

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7 de 10 – Construyendo electores: comunicando a diestra y siniestra.

Se tiende a asignar una gran capacidad de convencimiento a los medios de comunicación de masas. Es una idea que se basa en dos factores: por un lado en una sobrevaloración de las teorías clásicas de la comunicación, y por el otro a causa de la fuerte tendencia a la concentración de la propiedad de los medios de comunicación en unos pocos grupos empresariales de gran alcance[1]. Citando a Castells (2003), “Ni la televisión ni otros medios determinan los resultados políticos por sí mismos, debido precisamente a que la política de los medios es un ámbito contradictorio… La mediocracia no contradice la democracia porque es tan plural y competitiva como el sistema político. Es decir, no mucho[2].

Y por supuesto gritamos contra los discursos del otro lado, mientras ese otro lado hace lo mismo con los mensajes de los nuestros. Aparentemente todos mienten y distorsionan, pero ¿es realmente así, o son sólo dos versiones del mismo discurso? ¿Estamos tan indefensos frente a las líneas editoriales? Mientras tanto, el único consenso extendido es la degeneración del periodismo, con puestos de trabajo inestables, mayor alineamiento con la línea editorial, y una notable pérdida de credibilidad.

Como habréis adivinado voy a hablar de la comunicación, pero para que veáis que el periodismo tampoco era tarea de santos varones y mujeres en el pasado, os dejo con este fragmento de la genial película de Billy Wilder, “Primera plana, remake de otro clásico de Howard Hawks que tampoco tiene desperdicio, titulado en castellano (vaya usted a saber por qué) “Luna nueva”.

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Comunicando (Síntesis final): la perspectiva del estudio de la comunicación en la sociedad actual

Con este artículo pretendo cerrar mediante una síntesis la serie dedicada a las teorías de la comunicación escritas durante este semestre.

Ahora bien, no puedo ser totalmente objetivo porque como residente en la Red con experiencia en análisis de errores y debilidades de sistemas, mi tendencia natural será seguir las teorías críticas de la comunicación. De hecho me ha impactado la actualidad de los conceptos definidos por la Escuela de Frankfurt que, Internet aparte, podrían ser aplicados al entorno actual sin grandes cambios. Es por ello que en ocasiones he introducido conceptos críticos cuando creí que aportaba valor añadido, como en la pregunta referida al funcionalismo, por ejemplo.  Sigue leyendo

Comunicando: La perspectiva crítica y el concepto de mediación

Tanto los estudios de la recepción como el concepto de mediación son de compleja definición y probablemente se explican mejor como contraste con las teorías clásicas. El resumen es que no somos receptores pasivos de información, sino que tenemos capacidad de agencia al seleccionar y reinterpretar el mensaje emitido de acuerdo con unos procesos previos de socialización.

Por otra parte, y desde una perspectiva más académica, necesitaba una teoría que ampliase el concepto de mediación para dar cabida a las capacidades de la comunicación en la Red. Encontré referencias a la idea de hipermediación de Scolari que me pareció útil, aunque no estoy seguro que pueda calificarse todavía de teoría.

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