La post-verdad en contexto

Este es el primero de una mini-serie de tres artículos académicos sobre la relación entre post-verdad, xenofobia y populismo. No se escribieron para ser publicados por lo que el estilo puede sonar más formal de lo habitual, pero por la vigencia de su temática he considerado interesante incluirlos en el blog.

Empezamos por el neologismo post-verdad, que en el fondo no es más que una falsedad que toma  apariencia de realidad cuando la interpretan las emociones. Cuando quien emite la post-verdad sabe cómo hacerlo, funciona, y generalmente convence. Que se lo digan a Trump, Marine Le Pen, y tantos otros. También en España, pero aquí se utiliza desprovisto de la faceta excluyente.

Tampoco es necesario que incluya palabras, puede emitirse una post-verdad en formato imagen, obteniendo el mismo resultado con menos polémica. Ved este ejemplo polaco:

Etnocentrismo y xenofobia en Polonia

La violación de Europa por el Islam. Publicado por la revista polaca wSieci. Fuente La Vanguardia.

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La solución propuesta por P.Baladring

Pocos días antes de desaparecer, el bicho que se hace llamar P.Baladring decidió anticipar sus conclusiones en el blog amigo Vota y Calla.

Como de costumbre, a un problema complejo le relacionó una solución absurda, y sin embargo totalmente racional: si a la humanidad sólo la mueve masivamente la religión, el sexo y la violencia, creemos una religión basada en el sexo y la violencia.

En fin, que si queréis echarle un vistazo a la inefable propuesta, leed el artículo Inventando una nueva religión, que me sorprende no haya recibido un título blasfemo del estilo de Por dios y el sexo, caminemos hacia la salvación. O algo así.

Aquí os dejo el enlace al artículo, y os recomiendo seguir al amigo Salva, factotum del blog Vota y Calla.

Dioses reunidos en Davos. En primer plano, unos seguidores en actitud de oración.

Gracias, y un saludo

NB: si alguien se encuentra con P.Baladring, que no me lo devuelva. No importa qué hace con eso, ni cómo se deshace de él, pero que no me lo devuelva bajo ningún concepto.

Las conclusiones del autor

Han sido diez capítulos buscando el Gran Filtro de Fermi que impida a la humanidad colonizar el espacio exterior. Creo que ya va siendo hora de exponer mis conclusiones en forma de escenarios, aunque sólo sea porque vivo en un país en el que cada cual puede opinar, por muy incompetente e ignorante que sea. ¿Y yo, por qué no? Al fin y al cabo, al menos me lo he currado y cobro mucho menos que Eduardo Inda.

Si queréis conocer mi visión del Gran Filtro, y de cómo aplica a la Humanidad en el estadio actual, tendréis que leer el artículo.

Mientras tanto, aquí va una propuesta de qué hacer en el fin del mundo (por si acaso):

Así que ya sabéis, los mayorzotes a cuidarse que las reservas de pastillita azul son limitadas, y los jovenzuelos aprendan a ceder el paso a sus mayores. Sigue leyendo

Escenarios de los que saben

Con este capítulo concluyo la parte descriptiva del tema que empezó con la paradoja de Fermi: si las probabilidades de vida en el universo son altas, ¿por qué no hemos conocido otras civilizaciones más avanzadas? ¿Existirá algún Gran Filtro (Filtraco en dual manchego-español) en el Universo que impida que se desarrollen las civilizaciones más allá de su planeta de origen?

Partiendo de esta paradoja, a lo largo de esta serie hemos revisado los Filtracos más probables – para el caso de nuestra civilización y especie – que los científicos han previsto en las últimas décadas. Pero como no podía ser de otra forma porque la ciencia implica curiosidad, también se han buscado las posibles alternativas en forma de escenarios. En este capítulo incluiré algunos de los que he encontrado publicados, por aquello de parecer objetivo, aunque muchos de ellos me parecen altamente improbables. Notad sin embargo que son escenarios creados siguiendo metodologías científicas y datos reales por expertos, no son en ningún caso opiniones de aficionados.

A partir de este artículo empezará la parte especulativa, y los autores de este blog dejaremos ir la imaginación (y una cierta mala baba, que supongo que P.Baladring también opinará) para crear nuestros propios escenarios. Estos ya más personales y de escaso rigor científico.

De momento y con ánimo de ir poniéndonos en lo casi peor os pongo el final de El Planeta de los Simios, cuando el tío cachas de la época se da cuenta de que la vida es un círculo en el que se regresa siempre al punto de partida.

Y digo que es poniéndonos en lo casi peor porque a estas alturas estamos a punto de cargarnos algunas de las especies de grandes simios, así que yo más bien apostaría por El planeta de las cucarachas, y a ver si Charlton Heston tiene estómago (por citar algún órgano decoroso) para besar a la prota. Sigue leyendo

Singularidad tecnológica

En la introducción a esta serie utilicé la definición de singularidad de la Mecánica en Wikipedia : “posición o configuración de un mecanismo en el cual el comportamiento subsiguiente no puede ser predicho, o las fuerzas u otras magnitudes se vuelven infinitas o indeterminadas”.  Es decir, un punto espaciotemporal en el que la secuencia de eventos no puede ser explicada mediante las reglas conocidas. Referida a la tecnología, Wikipedia define la singularidad como “un hipotético punto a partir del cual una civilización tecnológica sufriría una aceleración del progreso técnico que provocaría la incapacidad de predecir sus consecuencias”.

Sospecho que los hipotéticos lectores de letras no han entendido nada. Pues bien, de eso precisamente se trata. Hay una singularidad cuando no tenemos ni idea de qué está pasando, qué reglas siguen esos sucesos que están ocurriendo, y mucho menos qué ocurrirá después. ¿Queda claro ahora?

Puesto que no podemos saber qué ocurrirá, hay versiones para todos los gustos, incluida una que incluye uno de los Filtracos más ampliamente reconocidos y aceptados. De todas ellas hablaremos un poco, aunque sin pasarnos con eso de las matemáticas, como debe ser en un blog que no pretende ser de ciencias. Bueno, de ciencias sociales sí, al menos un poco.

Para situarnos en la materia, recomiendo visionar esta versión del cuento La Respuesta (he incluido el cuento original al final del texto) de Fredric Brown:

NB: dedicado con todo mi cariño a los tecno-escépticos(mi joven yo entre ellos) que no nos creímos demasiado aquello de que en el año 2000 los coches serían atómicos y volarían, se habría erradicado la pobreza, y todas esas maravillas que nos anunciaron. Sin nosotros, probablemente la singularidad tecnológica hubiese pillado por sorpresa al mundo. Sigue leyendo