El cambio climático, ese caloret…

No deja de ser complicado explicar esto del cambio climático a quienes no tienen ni idea de física de sistemas (incluido yo). Al fin y al cabo, ¿qué problema hay en unos pocos grados más de calor? Voy a intentar visualizarlo con una imagen.

Imaginaos una de esas peceras redondas de cristal que acostumbran a salir en los dibujos animados. Poned arena en el fondo, unas piedrecitas blancas encima, y lo cubrís de agua. Vamos a calentar el agua mediante energía cinética, o dicho para los de letras, cada vez que pasemos cerca cogemos la pecera y le damos una sacudida. Luego la dejamos en su sitio hasta la próxima vez que pasemos a su lado, y así durante todo un día.

Como le hemos cedido energía a la pecera, el agua – que representa la atmósfera – se habrá ido calentando. ¿Cuánto? Inapreciable, apenas una pequeñísima fracción de grado. La arena obviamente sigue en el fondo, porque tras cada sacudida vuelve a posarse al alcanzar el equilibrio.

¿Y las piedrecitas blancas? Han quedado enterradas, algunas asoman, otras no. Pues bien, las piedrecitas blancas éramos nosotros.

Antes de entrar en materia os dejo aquí un pequeño vídeo que muestra cómo este tema no está al alcance de cualquiera, y menos de algunos políticos de esos que cobran una pasta del erario público y salen elegidos una y otra vez:

(Moraleja: procura hacerte pasar por imbécil fingiendo no comprender el mecanismo del botijo y podrás llegar a portavoz del Partido Popular). Sigue leyendo